Mundo Imaginado (III)

29 noviembre, 2019 Desactivado Por Anna Val

Mundo Imaginado era un Reino de hermosos valles, verdes, amarillos, rojos, azules…

Lo coronaba un gran arcoíris.

El agua, en forma de majestuosas cascadas, se deslizaba por sus enormes montañas. Sus ríos plateados, llenos de vida y alegría, recorrían orgullosos sus tierras.

La vegetación era tan verde, abundante, que transformaba su paisaje en un confortable y mullido abrazo. Sus árboles mágicos cuidaban del Reino. Eran árboles que cambiaban continuamente de colores y tamaños. Sus ramas eran tan altas que el viento anidaba en ellas, produciendo suaves balanceos y acunando a los pájaros que en ellas se posaban.

Las flores emanaban un ilimitado y permanente perfume.

Los habitantes de Reino Imaginado, eran criaturas muy inteligentes y de formas sorprendentes.

Un día se produjo una gran tormenta. Nubes oscuras y destructores rayos cubrieron el cielo de Mundo Imaginado.

La nube más oscura y amenazadora era conducida por la malvada Leiana.

Sel-la advirtió a Leiana que se marchara de su Reino. Pero Leiana no hizo caso de sus advertencias y le dijo:

– ¡Voy a destruir tu maldito Mundo Imaginado, Sel-la! ¡Tu mundo de colores, luz y olores!

-¡Te lo impediré, jamás permitiré que destruyas mi Reino! – Le replicó Sel-la -.

Leiana empezó a reírse. Su risa fantasmal hizo que todo Mundo Imaginado se estremeciera.

La malvada Dama se apoderó de él, y lo transformó en el Reino de la Profunda Oscuridad.

De repente un gran escalofrío helador, recorrió todo el cuerpo de Sel-la.

La malvada Leiana había raptado a ¡Xell! El pequeño Xell, el bueno de Xell…

Y Sel-la, enfurecida, le dijo que lo soltara y no lo dañara. A cambio, le daría todo aquello que ella quisiera.

– ¡Claro que me darás todo lo que yo quiera! – exclamó con orgullo dañino Leiana -.

Su voz retumbó por todo el valle.

– ¿Qué es lo que quieres a cambio del pequeño Xell? – Le preguntó Sel-la -.

– La imaginación y la creatividad a cambio de este pequeño impertinente – le contestó Leiana -.

Xell no podía parar de llorar. Estaba tan asustado que su cuerpo no cesaba de temblar.

Sel-la, con el corazón roto y estremecida por el dolor, entregó a la malvada Dama, la creatividad y la imaginación de Mundo Imaginado, a cambio del pequeño Xell.

– Aquí tienes lo que tanto deseas. ¡Pero no dudes que volveré y recuperaré mi reino!

– ¡Jaj, ja, ja! Tu Reino es mi primera conquista. Yo reinaré en todos los valles del planeta. ¡Ja, ja, ja!  – contestó Leiana -.

Sel-la cogió en brazos al pequeño Xell y se marchó en compañía de todos los habitantes de Mundo Imaginado.

Murga, Noxi y Tar quedaron tan perplejos ante la historia que les contó Pastis, que no salían de su asombro.

[CONTINUARÁ…]

Anna Val.