Mundo Imaginado (XI)

31 enero, 2020 Desactivado Por Anna Val

El viento cada vez soplaba más fuerte. Podía verse como se acercaban cuatro nubes.

Leiana apenas podía aguantar el equilibrio. El viento era ya tan intenso que empezó a mover la densa oscuridad. El suelo empezó a temblar con mucha fuerza.

Parecía un terremoto, produciendo grandes grietas de las cuales salieron dos enormes raíces.

¡Eran Ham y Cella! Y ambas empezaron a atrapar a las malvadas criaturas, las cuales hacían todo lo posible por liberarse.

Las nubes fueron descendiendo poco a poco, al tiempo que el mágico polvo de ala de mariposa perdía su efecto. Murga, Tar, Noxi y Pastis recobraron su aspecto.

– ¡¡Pastis!! – gritó enloquecida Leiana – ¡¡Túúú!!

Y empezó la batalla. Inesperadamente, un gran manto de hojas con cara de oso cubrió todo el suelo y además luchaban contra las malvadas criaturas.

– ¡Klyn, amigo! – gritó Pastis -.

– ¡Vamos, no tengáis miedo! ¡Lucharemos juntos! – gritó Klyn -.

La batalla era tremenda. Las criaturas oscuras se estaban viendo vencidas, y Leiana se sentía derrotada. Sorprendentemente, de lo más alto del valle apareció una gran Encina. Murga la miró, y con gran alegría exclamó:

– ¡Es Sabina!

Y un globo transportador salió de entre las ramas. Lo conducían las dos ardillas que lanzaban contra las extrañas criaturas unas bolas de cristal, cuyo interior contenía un líquido compuesto por estornudos de sapo, y que habían elaborado las bellotas científicas.

Las criaturas no paraban de estornudar, convirtiéndose en una masa verde y viscosa. Tar y Noxi gritaban eufóricos:

– ¡Estamos venciendo!

Y a la vez que gritaban, de entre las montañas descendía un ejército de letras, adentrándose por el valle.

– ¡Es Gusano Enano! – exclamó Nou -.

Gusano Enano encabezaba el gran ejercito de letras parlantes, las cuales empezaron a formar una gigantesca palabra: «VICTORIA».

¡La claridad, derrotó a la oscuridad! ¡Las extrañas criaturas fueron derrotadas con luz, mucha luz!

Un gran rayo de luz de colores, se convirtió en un majestuoso arco iris. Se formaron cascadas de agua plateada. El reino de la gran oscuridad fue derrotado.

¡Mundo Imaginado volvió a ser una realidad!

La malvada Leiana emprendió una huida cobarde, pero una gran ave desde el cielo la seguía, majestuosa y con noble autoridad, sobrevolaba la cabeza de la oscura dama.

– ¡Déjame huir, Protector! Habéis vencido, volvéis a tener vuestro maldito Mundo Imaginado – le suplicaba cobardemente Leiana -.

[CONTINUARÁ…]

Anna Val.