Mundo Imaginado (XII)

9 febrero, 2020 Desactivado Por Anna Val

– ¡¡No tan deprisa!! – le advirtió Protector -.

En esos instantes, una aterciopelada y dulce voz dijo:

– ¡¡Espera!!… –era Sel-la. En sus brazos llevaba al pequeño Xell, y le acompañaban Rosset y Folk.

Protector se inclinó ante la presencia de Sel-la, quien miró fijamente a Leiana diciéndole:

– Te advertí que algún día recuperaría Mundo Imaginado, mi reino. Pero este reino lo han recuperado cuatro valientes, y es a ellos a quien corresponde decidir sobre tu futuro.

Así que, ¡acercaos, mis buenos amigos! De vosotros dependerá el destino de Leiana –les dijo a Murga, Tar, Noxi y Pastis.

Pastis se acercó donde se encontraba Leiana.

– Tu mayor castigo será que tú misma decidas tu futuro. Esperas que nosotros te impongamos un castigo, pues será el siguiente: Deberás asumir el resultado de tu decisión y obrar en consecuencia. Si de lo aprendido no extraes ningún aprendizaje, tú misma habrás creado una cárcel para ti. Por el contrario, si aprendes de tus actos, tendrás la oportunidad para vivir en libertad.

Leiana les miró con asombro, pues realmente era el mayor castigo recibido. La dejaron marchar, derrotada y con una gran decisión sobre su cabeza.

Mundo Imaginado volvía a ser una gran explosión de colores, sensaciones y emociones.

¡Todos volvían a estar en casa! ¡Lo habían conseguido!

Sel-la pidió a Murga, Tar y Noxi que no se marcharan, pues Mundo Imaginado no era tan perfecto. Se-la se dio cuenta de que Mundo Imaginado un día le faltó valor.

– Gracias, pero debemos regresar a casa – agradeció Murga -.

– ¡Lección aprendida! – respondió Murga -.

– Todos tenemos nuestro aprendizaje – añadió Noxi -.

– Sel-la, Mundo Imaginado ha aprendido a tener valor, y nosotros a creer y cuidar la imaginación – dijo Murga -.

– Siempre que nos necesitemos, estaremos juntos de nuevo – añadió Pastis -.

Los tres amigos fueron transportados a sus casas por el gran Protector.

Murga, Tar y Noxi regresaron sintiéndose diferentes, pero ¡mucho más felices!

FIN


Anna Val.